Cómo conseguir una correcta limpieza bucal

Cantidad nunca ha sido sinónimo de calidad y en lo que al lavado de dientes se refiere, esto cobra especial sentido.  Muchos pacientes consideran  que se está cepillando bien los dientes y aun así no consigue los resultados que se esperaban. Sin embargo, tras una breve demostración, en la mayoría de las ocasiones la causa de esto se debe a que el cepillado no se realiza correctamente. Por ello, desde Puerta de Alcalá Clínica Dental queremos mostraros las pautas para el correcto procedimiento de la limpieza bucal:

El primer paso a la hora de cepillar es colocar el cepillo entre las encías y el diente de manera diagonal. Una vez colocado el cepillo, los movimientos pueden ser o bien lineales, de forma vertical, o bien circulares, especialmente en las muelas. Se recomienda que se empiece a hacer estos movimientos desde la parte trasera de la dentadura hasta  la delantera. Estos movimientos han de ser cortos ya  que  es aconsejable que se cepillen los dientes de dos en dos. 

Hay que tener en cuenta que  no solo se cepilla la cara externa de la dentadura, sino también la superficie de masticar y la cara interna. Para esta última  es  preferible que el movimiento sea en vertical apuntando el cepillo siempre hacia el principio de las encías.  Una vez hayas cepillado la dentadura, es muy importante también el cuidado de la lengua. Debe hacerse desde el fondo de la boca  hacia delante. 

Se recomienda que la duración del cepillado sea de al menos dos minutos y que lleve la suficiente cantidad de  dentífrico, entre 1 y 2 cm y que este contenga si es posible flúor. Sin embargo para unos resultados mucho más eficientes es recomendable que se  incorporen dos pasos más al proceso:  

  • Hilo dental 

Una vez has acabado con el cepillado, es muy importante el uso del hilo dental, para alcanzar las zonas del diente donde no llega el cepillo. Así evitar que las bacterias se acumulen llegando a provocar caries. 

A la hora de utilizar el hilo, es importante contar con una cantidad suficiente para utilizar una zona limpia en cada pieza dental. Aproximadamente unos 50 centímetros de hilo. Una vez tenemos  cortada la cantidad de hilo suficiente se debe sujetar este con una mano cada extremo e introducirlo en los espacios interdentales para hacer un movimiento de dentro hacia afuera y viceversa.

  • Enjuague bucal

Además del cepillado y del hilo dental también se recomienda el uso de un enjuague bucal, que contenga flúor para terminar con la limpieza diaria. Al igual que  en el dentífrico, el flúor le da una mayor propiedad de protección a estos productos para las zonas externas de los dientes.

En el caso del enjuague bucal, no es necesario utilizarlo en cada limpieza. Pero se recomienda su uso dos veces al día, si es posible, para así conseguir un acabado mucho más completo y eficaz en tu higiene bucodental.

Además de este cuidado diario es necesario que al menos una o dos  veces al año acudas a tu odontólogo para hacer una revisión completa y una limpieza bucal de profundidad. Recuerda que tu salud bucodental es muy importante y  por eso no debes dejarlo esperar más. ¡Pide cita con nosotros y estaremos encantados de ayudarte!

 

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