Las diferencias entre aftas y herpes generan muchas dudas, ya que ambas lesiones aparecen en la zona bucal y pueden causar molestias. Sin embargo, su origen, evolución y tratamiento son distintos. Saber identificar correctamente cada una permite actuar de forma adecuada y evitar complicaciones o contagios innecesarios. Aunque a simple vista puedan parecer similares, no lo son ni en su causa ni en su comportamiento.
Qué son las aftas
Las aftas, también llamadas úlceras bucales, son pequeñas lesiones redondeadas que aparecen en el interior de la boca: mejillas, labios por dentro, lengua o encías. Suelen tener un centro blanquecino o amarillento con un halo rojizo alrededor. No son contagiosas y normalmente están relacionadas con:
- Estrés.
- Bajadas de defensas.
- Pequeños traumatismos al morder.
- Cambios hormonales.
- Déficits nutricionales.
En la mayoría de los casos desaparecen por sí solas en un plazo de 7 a 10 días.
Qué es el herpes oral
El herpes labial está causado por el virus del herpes simple tipo 1 (VHS-1). A diferencia de las aftas, sí es contagioso y suele aparecer en el exterior del labio o en su borde.
Antes de que la lesión sea visible, es habitual notar hormigueo, escozor o sensación de ardor. Posteriormente aparecen pequeñas vesículas agrupadas que contienen líquido y que, al romperse, forman una costra.
El virus permanece en el organismo de forma latente y puede reactivarse en momentos de estrés, fiebre o bajada de defensas.
Principales diferencias entre aftas y herpes
Existen varios aspectos clave que permiten diferenciarlos:
Ubicación
- Las aftas aparecen dentro de la boca.
- El herpes suele manifestarse en el labio o su contorno.
Contagio
- Las aftas no son contagiosas.
- El herpes sí se transmite por contacto directo.
Aspecto inicial
- Las aftas son úlceras planas desde el inicio.
- El herpes comienza con vesículas llenas de líquido.
Duración
- Ambas lesiones pueden durar alrededor de una semana, pero el herpes suele formar costra antes de curarse.
Identificar correctamente estas diferencias entre aftas y herpes es fundamental para evitar confusiones y aplicar el tratamiento adecuado.
Cuándo acudir a revisión
Si las lesiones son recurrentes, muy dolorosas o tardan más de dos semanas en desaparecer, es recomendable realizar una valoración profesional. También es importante consultar si aparecen acompañadas de fiebre o inflamación significativa.
En nuestra clínica dental en Madrid atendemos con frecuencia consultas relacionadas con lesiones bucales. Conocer las diferencias entre aftas y herpes permite actuar con tranquilidad y recibir el tratamiento más adecuado en cada caso. Si notas una lesión que no mejora o tienes dudas sobre su origen, una revisión a tiempo puede evitar molestias prolongadas y descartar otras patologías.